Jubilaciones: la pérdida del poder adquisitivo será del 16% en 2018

09 de octubre de 2018

En diciembre, los jubilados cobrarán un último aumento del 7,78%, acumulando así un incremento del 28,5% en el año. Con una inflación que se estima en 45%, los haberes se ubicarán muy por debajo del nivel de compra de 2017. El gobierno había prometido una mejora del poder adquisitivo del 5% en 2018 con la nueva fórmula de movilidad.

Cuando en diciembre del año pasado el Congreso aprobó la nueva fórmula de movilidad, el gobierno se cansó de repetir que los jubilados le iban a ganar en  2018 a la inflación. Funcionarios, técnicos de la Anses y legisladores oficialistas auguraron un incremento entre 4% y 5% respecto del índice de precios.

“Con esta fórmula se va a consolidar que se va a crecer 5% arriba de la inflación. Se garantiza que los jubilados van a tener siempre una mejora en sus haberes”, explicó el jefe de Gabinete, Marcos Peña, ante cada micrófono que, en aquel momento, se cruzó en su camino.

Cuando en diciembre del año pasado el Congreso aprobó la nueva fórmula de movilidad, el gobierno se cansó de repetir que los jubilados le iban a ganar en  2018 a la inflación. Funcionarios, técnicos de la Anses y legisladores oficialistas auguraron un incremento entre 4% y 5% respecto del índice de precios.

“Con esta fórmula se va a consolidar que se va a crecer 5% arriba de la inflación. Se garantiza que los jubilados van a tener siempre una mejora en sus haberes”, explicó el jefe de Gabinete, Marcos Peña, ante cada micrófono que, en aquel momento, se cruzó en su camino.

La promesa –como tantas otras– quedó pulverizada por la realidad. Con todos los aumentos del 2018 decretados, los jubilados perderán este año un 16% en su poder de compra, un número muy por encima del retroceso acumulado en 2016 y 2017 (-7%). La fuerte caída alcanza a 587.373 jubilados santafesinos que cobran del sistema nacional.

De no haber sumas adicionales –algo que por el momento el poder Ejecutivo no tiene en mente–,  los jubilados se convertirán, casi con seguridad, en el sector más perjudicado por los exorbitantes aumentos de precios durante todo el 2018. Los gremios que cerraron paritarias con cláusulas de revisión ya iniciaron negociaciones para concretar un aumento salarial de al menos 30%. La pérdida será significativa, pero no tanta como la de los adultos mayores.

La cifra podría ser aún peor si la inflación anual termina por arriba del 45%, cifra que calcularon la mayoría de las consultoras privadas a partir de los últimos datos de la economía. El aumento de los jubilados no se moverá del 28,5%. Vale recordar que la nueva fórmula de movilidad impone aumentos trimestrales.  En marzo y junio el incremento fue de 5,7%. En septiembre de 6,68; y en diciembre será de 7,78.

Con este último aumento, el haber mínimo pasará en el último mes del año de 8.637 a 9.309 pesos. Según el cálculo que hizo en las últimas horas el periodista Ismael Bermúdez (Clarín), especialista en tema previsionales, un jubilado debería cobrar en diciembre 11.043 pesos para tener el mismo poder adquisitivo de septiembre de 2017, cuando se aplicó por última vez la anterior fórmula de movilidad

Este nueva ecuación contempla el 70% de la variación trimestral registrada por el índice de precios del INDEC y el 30% de la evolución en igual período del la Remuneración Imponible Promedio de los Trabajadores Estables (Ripte). Un dato no menor: como hay seis meses de rezago entre los datos y el ajuste efectivo, la jubilación de diciembre ajustará en base a información del trimestre marzo-junio. Lo que quiere decir que en un escenario de inflación creciente, la fórmula asegura una pérdida mensual continua.
“Se nos han reído en la cara”, reprochan los pasivos. Les habían prometido que este año las jubilaciones derrotarían a la inflación con el nuevo esquema de movilidad de haberes.

“Nos están condenando”  

Carlos Abruzzo tiene 63 años e integra la comisión de Jubilados de la Asociación de Empleados de Comercio (AEC). Aportó 35 años como trabajador activo. Primero como empleado del sector y luego como personal embarcado, condición por la que pudo retirarse antes de tiempo del mercado laboral.  “Una pérdida del poder adquisitivo de tal magnitud es una condena para millones de jubilados”, asegura.

La situación, agrega, es “alarmante”. Hay jubilados que “dejaron de lado alguna de las cuatro comidas” para poder pagar los servicios y los medicamentos. Las tarifas, en muchos casos, se llevan el 50% de una jubilación. “No hay forma de subsistir con estas variables económicas”, dice.

“Una cosa es un ajuste, y otro es esta salvajada. La plata no alcanza para nada, Pami no funciona como antes, todo empeora con el correr de los meses”, agrega con bronca e indignación. Carlos recuerda las promesas de “jubilaciones que en 2018 le iban a ganar a la inflación”. “Se nos han reído en la cara. No podemos permitir que esto siga pasando. Los que estamos con fuerza vamos a dar pelea, nos van a encontrar en la calle”, aclara.

La participación en Mesa Coordinadora de Jubilados y Pensionados de Rosario “creció mucho” en estos últimos meses. “A diferencia de un trabajador activo, a nosotros no nos pueden echar o suspender. No tenemos nada que perder. Cada vez somos más los jubilados que salimos a reclamar. Vamos a vender cara nuestra dignidad”, advierte.

La realidad, admite Carlos, “duele por dónde se la mire”.

 

Fuente: rosarioplus.com